viernes, 29 de octubre de 2010

Aventuras del niño detective


Hoy me he acercado a la base militar lo suficiente para sacar esta foto. Cosa rara, la verja de entrada estaba abierta de par en par. El rótulo de prohibido el paso seguía en su sitio. No había nadie a la vista. No se oían ladridos de perros furiosos. He caminado agachado detrás de la hilera de matas. Pero a los pocos metros me ha entrado el miedo a los invisibles perros. Cada vez que el viento agitaba unas hojas creía que había un perro detrás. He sacado esta foto antes de regresar casi corriendo, como un niño que huye de un monstruo imaginario.

2 comentarios:

Kiz dijo...

"Cuidado con el perro" anunciaba el cartel, pero Kiz sabía bien que se estaban tirando un farol puesto que allí no había ni había habido nunca ningún can.

PD: Me dedico a muchas cosas, ahora a esto...luego a lo otro...Me dejo llevar por las olas subida en mi tabla de windsurf.

French dijo...

Jaja Yo creo que en la base militar sí hay perros! Ahora voy a colgar un texto sobre unas tablas de surf